Eduardo Remolins es economista especializado en gestión de la innovación y tendencias en tecnología y negocios. Asesora a empresas, gobiernos e instituciones en el aprovechamiento de las nuevas formas de desarrollo de negocios que ofrece la economía moderna. Es columnista en distinos medios, conferencista y dicta talleres sobre desarrollo de empresas y productos innovadores en diversos países. leer más

La simplicidad es un valor frecuentemente subestimado en la creación de planes de negocio o presentaciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos vale más ser simple que sofisticado.
"La simplicidad es una característica de un buen plan y de una buena presentación de negocios.
El concepto se presta a diversas interpretaciones pero yo me refiero a simplicidad para significar lo que los americanos llaman “fool proof”.
Aunque literalmente significa “a prueba de tontos”, la idea es que la presentación o el plan sea entendido por cualquier persona.
No se trata de que algunos sean tontos y otros no, simplemente que no todos conocen el tema o tienen el tiempo o la disposición para adentrarse en complejas explicaciones.
Mi consejo es: mantenlo simple y ve al punto. Hazlo sencillo.
Después de todo, los negocios, básicamente, son simples.
Todavía recuerdo como se presentó el gerente nacional de Mc Donald´s en una cena a la que asistí. “A qué se dedica”, le preguntaron. “Vendo hamburguesas”, fue la respuesta.
En su caso quizás había algo de ironía en la presentación, pero el concepto es el adecuado. Hablar simple para que nos entiendan todos.
También recuerdo una serie de presentaciones de empresas de tecnología en busca de financiamiento que organicé hace un tiempo.
Las presentaciones fueron profesionales y bien preparadas, pero los empresarios invitados a escucharlas, aunque se mostraron impresionados, no terminaron de entender o de ver la oportunidad de negocio.
Resultado: nadie invirtió nada.
Tu objetivo no es impresionar a un inversor (o a un socio, aliado o a quién sea que te dirijas), es hacerle entender la oportunidad de negocio. "
Adaptado de En la Mente del Inversor